El objetivo es examinar la salud de ambos durante el embarazo para lograr un bebé sano. Afirman que muy pocas mujeres acuden con su pareja a la consulta médica.

Por la pandemia de Covid-19, la presencia de personas en los centros de salud se redujo considerablemente. Ahora el Hospital Materno Neonatal (HMN) rehabilitó el acompañamiento en consultorios y ecografías, meses atrás había sucedido lo mismo con los partos. La novedad se da en el marco de la campaña ‘Paternidad activa’, que busca fomentar la presencia del progenitor a los controles prenatales.

Pese a ser un acto de a dos, son muy pocos los hombres que acompañan a sus novias o esposas a las visitas médicas preparto, durante el alumbramiento y en el posparto, según indicaron desde esa maternidad de referencia en Misiones.

“En general son muy pocos los padres que vienen al control prenatal. Hay situaciones sociales y culturales que hacen que esto no ocurra”, contó David Halac, gerente asistencial del HMN.

“Ahora entendemos que con esta apertura y difusión, los padres se van a empezar a acercar con mayor frecuencia y asiduidad a los controles prenatales. Es muy importante que los padres acompañen, nosotros desde el hospital siempre invitamos, pero no tiene que quedar sólo en una invitación”, señaló.

Que el bebé goce de buena salud depende de que ambos también la tengan. “En esta nueva modalidad de atención el progenitor también es considerado en la atención de controles prenatales, ya no sólo la embarazada. El paso de los padres por la maternidad ya no será como acompañante, sino de paternidad activa. La salud del bebé, depende de la salud de mamá y papá”, dicen desde el hospital.

En ese sentido, que el hombre se controle junto a la mujer es clave para detectar desde enfermedades de transmisión sexual (ETS) y poder tratarlas hasta patologías cardíacas, en la sangre o cualquier otra que quizás hasta desconocía que la tenía.

“Son varias las temáticas a abordar, no sólo las patologías de transmisión sexual sino también tomarle la presión arterial al hombre, pedirle estudios de laboratorio, medirlo, pesarlo, ver si tiene o no una patología que capaz desconoce. Y en caso de que tenga una ETS, se le da el tratamiento a la paciente y a la pareja y si tiene otra enfermedad se lo deriva al centro de salud que corresponde”, precisó Halac.

En el caso de la sífilis, que vive un repunte de contagios en todo el país, durante el primer año de contraída la infección tiene una alta transmisibilidad que en el caso de la transmisión gestacional puede alcanzar el 80% y derivar en aborto espontáneo, muerte fetal y perinatal, bajo peso al nacer, prematurez o anencefalia.

Los controles establecidos durante el embarazo pueden llegar a detectar esta y otras ETS y el correcto tratamiento de la madre, así como de su pareja, pueden evitar que la enfermedad sea transmitida al feto.

“El problema es que muchas parejas no vienen a la consulta o no se quieren tratar y realmente es un gran desafío que existe. Hace muchos años que estamos trabajando con la gente de Atención Primaria de la Salud (APS) para captar a la pareja, porque todas las infecciones de transmisión sexual necesitan el tratamiento en conjunto, tenemos muchos problemas con el tema de la inestabilidad de las parejas”, había dicho en una nota reciente la médica infectóloga Rosa Ramírez, que se desempeña en el Hospital Materno Neonatal.

El tratamiento consiste en tres dosis de penicilina benzatínica y después la embarazada necesita un control de VDRL al mes para ver si respondió al tratamiento o se reinfectó; pero para lograr la efectividad deben hacerlo ambos: la madre y su pareja.

Acompañar

“Lo que se busca con esta guía ‘Paternar, ser y estar’ es que la mujer embarazada esté acompañada por su pareja y que ésta también participe de las acciones de salud a las que la embarazada se somete. Nosotros hacemos una evaluación obstétrica durante el control prenatal y también queremos que el hombre se acerque al sistema de salud y poder hacerle controles porque es importante que la pareja también sea evaluada por el enfermero o el médico que atiende a su esposa y que se empape de todos los temas referentes al embarazo”, indicó Halac.

El objetivo ahora pasa por masificar este mensaje y que llegue a la mayor cantidad de parejas posibles.

“Desde el sistema de admisión del hospital invitamos, cuando se da el turno, a la pareja para que acompañe a la embarazada, tomando las medidas de precaución por el Covid-19, pero que venga”, dijo el obstetra.

Cuando el hombre se presenta, “lo que hacemos son controles de salud y también abrirle una historia clínica. Entonces, no sólo es una situación de acompañante sino que es una participación activa en el embarazo, parto y puerperio”, finalizó.