Sus presuntos cómplices ya fueron condenados a prisión perpetua. En indagatoria aseguró que su hermano Víctor, ex policía, ya habría tratado de matar a su primo.

“Nunca tuve problemas con mi tía y tampoco con el marido. Ella era mi tía y mi madrina. Fue una segunda madre para mí. Al tipo no le conocía, pero me parecía una buena persona”, aseguró Pablo Dlugokinski (38) al prestar declaración de imputado por el doble homicidio de Olivia Márquez (46) y su concubino Sandro Leiva (40), perpetrado el 28 de marzo del 2017 en Puerto Rosario, localidad de Florentino Ameghino.

Por el mismo hecho ya fueron condenados a prisión perpetua el ex cabo de la Policía de Misiones Víctor Dlugokinski (35) -hermano de Pablo- y su cuñado Leandro Bublitz (38). 

La sentencia del Tribunal Penal Uno de Oberá se conoció el pasado 6 de mayo. El primer debate no alcanzó a Pablo Dlugokinski ya que recién el 10 de noviembre fue expulsado de Brasil, adonde escapó después del crimen.

Durante la instrucción y el primer juicio, tanto su hermano como su cuñado lo señalaron como responsable del doble homicidio. Pero como era de prever, ahora el ex prófugo se despegó del hecho.

Tras abstenerse en primera instancia, el imputado designó al defensor oficial Matías Olivera y la semana pasada declaró ante el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá.

Si bien negó su responsabilidad en el crimen, por el cúmulo de pruebas en su contra el mes pasado Pablo Dlugokinski fue procesado y se halla alojado en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul, donde aguardará la instancia de debate oral.

Por lo expresado en la indagatoria todo hace suponer que no aceptaría un juicio abreviado.

Entre otras cuestiones, acusó a su hermano Víctor de un intento de homicidio previo en perjuicio de un familiar al que había acusado de ocasionar la muerte de su hermano Andrés, quien años atrás falleció en un accidente.

Cruce clandestino

Con relación al hecho que se investiga, Pablo Dlugokinski declaró que llegó al país proveniente del Brasil -donde residía- para el velorio e inhumación de su padre, Ildo Victorino Dlugokinski (58), fallecido el 25 de marzo del 2017 en el incendio de su casa. El caso se caratuló como un hecho accidental. Tres días después desparecieron Márquez y Leiva.

“Llegué a la Argentina el domingo (26 de marzo) para el velorio de mi papá. Fuimos al cementerio, a la tarde fui a la casa de mi hermano Víctor y a la tardecita fui a la casa de mi hermana Ester, en Puerto Panambí. El lunes a las 7 de la mañana Víctor me buscó para venir a Oberá. Pasamos por Ameghino. Éramos Víctor, su señora y yo. En Oberá hice los trámites para mi documento y los trámites de la muerte de mi papá y volvimos a Panambí. Ese lunes me quedé en la casa de mi hermana y Víctor se fue”, inició en su indagatoria.

Aseguró que el martes 28 a la mañana volvió a Oberá en colectivo para hacer unas compras. A las 14 regresó a Panambí, fue a un almacén y se quedó tomando cerveza.

“A las 19 pasó mi hermano Víctor con el auto y estaba con Leandro (Bublitz), mi cuñado. Pasaron por el bar y yo subí al auto para volver al Brasil. Íbamos los tres solos y manejaba Víctor. Pasamos Panambí y Gendarmería nos paró antes de llegar al Mirador. Mi hermano se bajó y nos dijo que nos quedemos en el auto, que iba a hablar con el gendarme. Ahí nos pidieron a Leandro y a mí que bajemos. Hablaron con Víctor, no sé de qué. Nos pidieron que vayamos hasta el destacamento a verificar los antecedentes. Estuvimos unos 40 minutos y nos liberaron. Esa misma noche pasé al Brasil”, agregó.

Como es habitual en la zona, el cruce al vecino país fue por un paso clandestino a través del río Uruguay, por lo que no hay registro oficial del mismo.

“Quedé muy traumado”

Una prueba clave para la imputación de los tres acusados fue el relato de los integrantes de una patrulla de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) que el mismo día del hecho los identificó trasladando una moto en el baúl del auto de Víctor Dlugokinski.

Días más tarde los restos del rodado fueron hallados en el cauce de un arroyo y se confirmó que se trataba de la moto de la pareja asesinada.

Consultado al respecto, Pablo Dlugokinski sólo dijo que “en ese trayecto mi hermano y mi cuñado estaban nerviosos y fumaban nomás los dos”, desligándose de la responsabilidad del doble homicidio.

Tampoco precisó por qué tuvo tanto apuro en volver al Brasil, ya que llegó el domingo y el martes a la noche cruzó en canoa. En tanto, indicó que recién el domingo 2 de abril se enteró del asesinato de Márquez y Leiva.

“Me enteré por una amiga de Misiones que me mandó un mensaje de WhatsApp. Dijo que encontraron a mi tía y al marido enterrados en la chacra de mi hermano Víctor. Por internet vi las primeras novedades a la detención de mi hermano”, dijo.

Y agregó: “Ese mismo domingo Víctor me llamó y me dijo que hizo una cagada, pero no me contó cómo. Me dijo que estaba en Brasil, pero yo no le vi. Me pidió que le aconseje qué hacer y le dije que vuelva y que arregle su problema. De ahí nunca más hablamos”.

Luego del doble homicidio Víctor Dlugokinski también cruzó al Brasil, donde fue apresado el 3 de abril.

Al ser consultado sobre por qué no regresó a la Argentina si era inocente, Pablo Dlugokinski respondió: “No volví porque quedé muy traumado. También escuché rumores que los hermanos del fallecido me querían matar y tenía mucho miedo”.

Amor-odio

En un tramo de su declaración, Pablo Dlugokinski acusó a su hermano de un intento de homicidio contra un primo apodado “Hormiga” al que el ex policía consideraba como responsable de la muerte de su hermano Andrés.

“Mi hermano Víctor le cobró a Hormiga como si lo mató a Andrés. Víctor le dijo: vos estás envuelto en la muerte de mi hermano y le pegó dos tiros en la espalda”, señaló.

También mencionó que Olivia Márquez decía que “tenían una relación amor-odio con Víctor. Ella me contó que una vez Víctor la acusó de robarle”.

El imputado aseguró que nunca usó armas de fuego, al contrario de su hermano, quien al momento del hecho era suboficial de la Policía de Misiones y portaba una pistola 9 milímetros.

La autopsia sobre los cuerpos de las víctimas confirmó que fueron ultimados con el arma reglamentaria y una escopeta del policía. 

Tras insistir en su inocencia, Pablo Dlugokinski remarcó que “nunca tuve problemas con mi tía y tampoco con el marido. Ella era mi tía y mi madrina. Fue una segunda madre para mí. Al tipo no le conocía, pero me parecía una buena persona”.

Luego de la indagatoria regresó a su lugar de detención en la cárcel de Cerro Azul a la espera del juicio oral que podría concretarse en 2022.

Víctor Dlugokinski purga su condena a prisión perpetua en el pabellón de ex policías de la Unidad Penal I de Loreto, mientras que Bublitz permanece alojado en la cárcel de Oberá.

Captura y expulsión

Pablo Dlugokinski fue expulsado del Brasil el pasado 10 de noviembre tras cumplir una pena por falsificación de documento público.

Había sido detenido el 3 de febrero de 2019 en la localidad de Novo Hamburgo, estado de Río Grande do Sul, a unos 40 kilómetros de Porto Alegre.

Ya tras las rejas, la Policía brasileña confirmó sus datos filiatorios y que estaba prófugo por el doble homicidio de Márquez y Leiva.

Antes, durante casi dos años gozó de absoluta impunidad en Brasil, tal como él mismo se encargaba de mostrar por las redes sociales, medio que utilizaba para promocionar sus shows.

Y no cayó porque lo buscaban, sino por la denuncia de una ex pareja que conocía sus problemas con la justicia argentina.  

Muestra de ello es lo último que compartió en su perfil de Facebook bajo el nombre de Oscar Dos Santos, texto acompañado de la foto de una mujer, que decía: “Hay personas que entran en la vida de la gente sólo para destruir”, tal vez presagiando su detención.

Luego, en dos ocasiones trató de escapar de la cárcel donde se hallaba alojado, sabiendo que su expulsión del vecino país y el consecuente traslado a la Argentina implican una posible sentencia a prisión perpetua.

El trámite de expulsión fue rápido porque no requirió la burocracia de una extradición formal, según precisó un vocero. 

“Cruzó la frontera en forma irregular y después lo detuvieron con un documento falso. En ese contexto, como allá ya cumplió con la pena impuesta por falsificación de documento público, la normativa del vecino país contempla la expulsión, que es un trámite mucho más rápido que la extradición”, detalló.

El relato del horror

Según declaró oportunamente Leandro Bublitz, aquel 28 de marzo de 2017 al mediodía se hallaba en su casa de Puerto Panambí y llegaron Víctor y Pablo Dlugokinski, sus cuñados. Se quedaron a almorzar y luego le invitaron “para dar una vuelta”, indicó. “Cuando salimos de mi casa eran las 16, 16.30 y en el camino, llegando a la casa

de Víctor, me contaron que habían matado a su padre, Ildo Victoriano Dlugokinski. Habían desarmado la moto de la pareja y me pidieron que los ayude a deshacerse de la moto”, relató. Ya oscurecía cuando salieron de la casa del cabo y alrededor de las 20.30 fueron detenidos por el control de Gendarmería.

“Le pidieron la documentación del auto y de la moto y Víctor no tenía. Ahí Gendarmería nos trajo hasta el destacamento de Panambí y Víctor entró y habló con los gendarmes (…) Cuando nos liberaron fuimos hasta el arroyo Los Toros y tiramos la moto”, aseguró.

En tanto, mencionó detalles que le habrían comentado los hermanos, sobre el horario y el lugar donde emboscaron y asesinaron a las víctimas. “Dijeron que fue entre las 10.30 y las 11 de la mañana (del 28). Yo me quedó loco y comencé a preguntar y me dijeron que ellos le llamaron a la pareja a la casa de Víctor y ahí cuando vinieron los mataron, le metieron plomo”, indicó

En cifras
35
Los años de cárcel que recibieron el ex cabo de policía Víctor Dlugokinski y Leandro Bublitz durante el juicio hecho por el doble homicidio.

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