‘Don Juan’ en Campo Grande y ‘El Once’ en Salto Encantado quedaron sin agua en las vertientes para llenar las piletas. En el Iberá también suspendieron los paseos

Por la falta de lluvia algunos emprendimientos turísticos de la zona Centro debieron poner un freno a la actividad en plena temporada y cuando más demanda tienen.

Tal es el caso del Camping Don Juan de Campo Grande, con más de 15 años de trayectoria en el rubro. Desde hace unos días dejaron de recibir nuevos visitantes y temen que el pozo perforado, única fuente que les queda con agua, se seque.

“Mientras no llueva un poco más vamos a mantenernos cerrados al público. Sólo trabajamos con lo que ya tenemos de reservas en cabañas”, contó Cristina, que junto a su esposo Walter inició este emprendimiento en 2005.

La mujer no ocultó su angustia y dijo que el arroyo que pasa por el predio está prácticamente seco. “También tenemos tajamares con peces y está muy bajo el nivel del agua y casi carentes de oxígeno. Hace falta lluvia”, insistió.

Tanto las cabañas como las piletas consumen el agua del pozo perforado y las napas bajan día a día. Si bien en las últimas horas hubo algo de precipitaciones, no fueron suficientes.

“Esto nos afecta económicamente porque la temporada dura tres meses y durante el resto del año hay algún que otro alquiler. Obviamente que esto nos golpea pero sabemos que hay varios campings en la misma situación”, señaló y dijo que aunque hubo otras sequías ninguna fue como la actual.

Por su lado, Walter comentó que lo que viven “es difícil, uno lo que quiere es que la gente venga, disfrute y la pase lindo. Es frustrante decirle que se tienen que volver porque tuvimos que cerrar por esta emergencia hídrica” y agregó sobre lo que se vive en la zona: “Acá la situación es muy complicada, se están secando las plantas, los yerbales, los animales están sin agua”.

En Salto Encantado el tradicional Complejo Turístico El Once también cerró. La vertiente de donde sacaban el agua para cargar las piletas se secó. “Debido a la gran falta de agua que estamos atravesando decidimos cerrar la temporada 2021-2022 el día domingo 23 de enero. Les agradecemos a todos por confiar en nosotros”, explicaron brevemente desde el emprendimiento sobre la ruta nacional 14.

En tanto, en Jardín América, el Complejo Baden-Baden debió reducir el domingo último el ingreso sólo a personas con reserva previa. Según explicaron, esto se debe a la emergencia hídrica y no descartan que la medida vuelva a repetirse si no mejora el nivel de precipitaciones en el lugar.

En los últimos días este medio reflejó cómo la escasez de precipitaciones impacta en saltos y arroyos. Entre ellos el Salto Paca de Panambí, donde las personas acuden para hacer rappel. Similar situación se ve en el Cañadón de Profundidad que quedó totalmente sin agua. En Capioví el salto tiene apenas un chorro de agua y en los Saltos del Tabay se vive un panorama similar.

También Corrientes

En el Iberá varios canales de navegación se secaron.

Cerca de Misiones, los Esteros del Iberá también están sintiendo los efectos de la escasez de lluvias y el calor, que se suman a los incendios de pastizales.

José Vizcaychipi, propietario del Portal Galarza, contó que le puso un freno a su emprendimiento turístico ya que se hace complicado navegar o realizar los circuitos tradicionales con los visitantes ante el poco caudal que tienen los canales donde se mueven las embarcaciones. En igual situación están otros emprendimientos como el Portal Cambyretá. Los que sí están pudiendo operar lo hacen con capacidad limitada de turistas.

“El año pasado hubo sequía y déficit hídrico que continuó este año y se agravó en el verano, cuando las precipitaciones deberían ser normales”, señaló Vizcaychipi en diálogo.

“Hay sequía y mayor tasa de evapotranspiración, entonces este verano está todo aún más seco y en estos últimos días, con temperaturas de 40° y viento Norte, hizo que se agravara la situación. Y los Esteros del Iberá son un sistema cerrado que se alimenta con agua de lluvia”, explicó.

El empresario turístico comentó que para navegar utilizan las diferentes lagunas del estero. “A través de viejos canales arroceros que se dejaron de ocupar en la década del 80 y esos canales hoy están sin agua”, dijo y agregó: “Creemos que vamos a abrir recién en marzo”.

Consultado sobre cómo están los animales silvestres, precisó que los esteros se adaptan a sequías o grandes inundaciones. “El Iberá tiene la capacidad de evitar una inundación porque absorbe mucha agua y los embalsados, que son balsas flotantes, se levantan y liberan el excedente de agua a los ríos. Pero hoy que el Iberá está seco, las lagunas tienen agua porque ese embalsado está en el suelo arenoso y toda la fauna está ahí. Lo que sí le afecta a los animales es el fuego”, finalizó.

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