El 24% trabaja y un 11% busca trabajo. Hay una brecha en la asistencia a la escuela entre los que trabajan y los que no. La sobrecarga de tareas en las mujeres sigue en ascenso respecto al inicio de la pandemia.

La crisis económica provoca un deterioro cada vez más profundo en las clases más vulnerables y, en particular, entre los niños y adolescentes. Cuando se pensaba que los indicadores no podían ser peores que los dos primeros años de la pandemia en el país, la sexta Encuesta Rápida sobre la situación de la niñez y adolescencia, realizada en junio de este año por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) reveló que aumentó el trabajo adolescente.

No sólo hay más adolescentes a cargo del cuidado de niños o personas mayores con las que conviven (pasó del 34 al 44% entre octubre del año pasado a junio de este año), realizan las compras (pasó del 76 al 82%), se mantuvo en 85 el porcentaje de adolescentes que limpian o cocinan y aumentó un punto de los que realizan actividades orientadas al mercado, demás que hay un 11% que busca trabajo. Apenas el 7% de los adolescentes del país no realiza ninguna actividad.

Aunque a primera vista colaborar en las tareas y responsabilidades del hogar no despierta alarmas, lo cierto es que el incremento de estas actividades ponen en riesgo el ejercicio de sus derechos y tiene impactos negativos en la asistencia escolar: mientras que más de un 97% de los adolescentes que no trabajan asiste a la escuela, cae al 91% entre los que trabajan.

Otro dato revelador del estudio de UNICEF es que el 81% de los adolescentes que tienen asignadas tareas dentro de su hogar o realizan actividades orientadas al trabajo comenzó hace un año. Esta problemática se da en mayor medida en hogares de gran tamaño (35%), en aquellos donde dejaron de comprar alimentos por falta de dinero (34%) o reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Casi se triplicó el número de chicos que quedan solos

UNICEF relevó que el 16% de los adolescentes del país se siente ansioso ante el actual contexto del país. No obstante, la sensación de angustia, depresión, temor e indiferencia tienden a seguir en descenso entre este grupo etario en los últimos seis meses. El porcentaje de los que se sienten deprimidos se mantuvo en 12, pero pasó de 16 a 12 entre los que dijeron sentir angustia, de 8 a 4% entre los que expresan miedo e indiferencia.

UNICEF indagó además al cuidado de quiénes quedan los niños cuando los adultos del hogar salen a trabajar y el 64% queda bajo el cuidado de otro adulto conviviente… un porcentaje que aumentó de 59 a 64% en los últimos seis meses, probablemente como una estrategia para reducir gastos.

No obstante, lo que preocupa es que también aumentó de 8 al 10% el cuidado de los más pequeños por parte de sus hermanos mayores pero también menores de edad y el porcentaje de niños que quedan solos en sus casas casi se triplicó desde 2020 a la fecha, pasando del 5 en julio de 2020 al 13% en junio de este año.

Mujeres sobreexigidas

Con las escuelas cerradas y el trabajo en modalidad home, el primer año de pandemia generó un salto significativo en las tareas hogareñas generalmente asumidas por las mujeres: el acompañamiento escolar de sus hijos, cuidado de los hijos y las tareas del hogar. Pese a que en octubre pasado, UNICEF evidenció una leve mejoría al indagar entre las mujeres sobre si sienten una mayor sobrecarga, seis meses después la situación volvió a empeorar.

Según la última encuesta, casi la mitad de las mujeres (48%) siente una mayor sobrecarga y esto evidencia que, a pesar de la normalización de las actividades, las mujeres continúan experimentando una desigual distribución de las tareas del hogar y cuidado. En cuanto a las tareas en las que sienten mayor sobrecarga, el 10% en la ayuda en las tareas escolares, el 24% en la limpieza de la casa, el 21% en el cuidado de los niños y el 18% en la preparación de las comidas.

Percepciones sobre los aprendizajes

Según relevó el estudio de UNICEF, el 50% de los hogares considera que los niños, niñas y adolescentes finalizará el nivel en curso con menos aprendizajes de los que deberían haber logrado. Además, el 33% plantea que sus hijos e hijas verán afectado su desempeño futuro como estudiantes. Y el 50% de los adolescentes señaló que los aprendizajes en este año escolar fueron escasos.

En tanto, la encuesta evidenció una importante disminución de los hogares que no tienen computadora o tablets para hacer las tareas escolares: se redujo del 42 al 26% entre 2021 y 2022, y del 30 al 8% quienes no tienen celulares, en el mismo período. Sin embargo, uno de cada cuatro hogares no cuenta con ningún dispositivo en el hogar disponible para la realización de las tareas escolares.

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