Martín Kruka, padre de Luana (7), quien falleció en septiembre de 2018, contó cuáles son sus objetivos respecto del juicio en el que se acusa a dos médicas por mala praxis

En septiembre se cumplirán cinco años del fallecimiento de Luana Kruka (7), la niña que llegó a la guardia del Sanatorio Camino el 4 de septiembre de 2018 por una gripe, pero que tres días después falleció con un cuadro de infección generalizada, producida por la bacteria Streptococcus pyogenes.

Por el hecho, como se informó, hay dos médicas señaladas como autoras de mala praxis. Se trata de Ángeles Nardes y Lucía Krug, quienes deberán enfrentar el juicio en su contra, ratificado luego de que la Cámara de Apelaciones de Misiones resolviera rechazar los recursos defensivos presentados ante la Justicia.

Respecto a lo último, el padre de Luana, Martín Kruka, expresó en comunicación, su estado de ánimo al enterarse de que se confirmó que el caso se elevará a juicio y se debatirá la culpabilidad de las dos imputadas por el delito.

“En primer lugar, con la familia nos pusimos contentos porque esto dio marcha. Creemos que nuestra Justicia es lenta, pero sabíamos que estábamos bien acompañados por parte de nuestros abogados”, indicó.

Sabíamos que esto iba a tener curso y que se iba a rechazar la apelación. Desde el momento que le pasó eso a Luana, lo nuestro fue hacer hincapié para que no vuelva a pasar, y que no le suceda a ninguna otra familia”, continuó.

Ante la consulta de qué condenas esperan desde el entorno de Luana, el progenitor expresó en primera instancia que “la ley determinará la condena. Yo sólo quiero que se haga justicia y que ellas paguen lo que tengan que pagar”.

En esa línea, remarcó que “si me preguntás a mí en lo personal, quiero que vayan presas. Que vayan presas como iría cualquier asesino. Pero de ahí a que ocurra, estamos muy lejos”, lamentó Kruka, quien mencionó que su objetivo principal es que lo que le pasó a su hija de 7 años no le suceda a ningún otro chico y que el personal médico realice su labor como corresponde.

“Molesta el hecho de que uno le lleve a un sanatorio u hospital y que no se hagan las cosas que se tienen que hacer. Una simple penicilina o algún derivado de la penicilina podría haber salvado la vida de mi hija”, señaló.

Asimismo, expresó que quieren que el caso de Luana no quede “encapsulado o bajo la mesa”.

“Lo de Luana tiene que tomarse como ejemplo. Que los médicos tomen conciencia que están en las manos de ellos la vida de nuestros hijos. Principalmente los pediatras”, indicó.

Respecto a si las dos médicas continúan prestando su servicio, Martín indicó que “tengo entendido que continúan trabajando. No en la misma clínica pero sí siguen trabajando”, agregando que “la doctora Nardes hoy está trabajando en el Neonatal de la provincia. Esto no le impidió que siga ejerciendo su trabajo y eso es lo que más nos duele”.

“En cualquier otra profesión cuando uno se equivoca o comete un error, lo primero que se hace es sacarle su licencia. Si un policía se equivoca le sacan la plata. Si lo hace un abogado le sacan la licencia. Los médicos no, porque están protegidos por los seguros de la mala praxis y ellos continúan trabajando como si nada”, lamentó.

“Esta doctora dejó de hacer lo que tenía que hacer. No cumplió con su deber y hoy no estoy con mi hija. Luana tenía una salud tremenda y lo único que le había agarrado fue esto. Era tan simple solucionar lo que tenía y salvarla, que eso es lo que molesta”, aseguró.

A su vez, acusó que “ellos lo solucionan todo monetariamente. Con un seguro que se hace cargo y paga. Como si fuera que una vida tiene un precio. Es algo muy cómico cuando me llaman y me dicen ‘bueno, tenés que poner un precio al valor de tu hija’”.

En otra parte de la entrevista, Kruka contó que “todavía no tenemos fecha de cuándo será el juicio. Los abogados nos van a estar informando”.

El padre de Luana reconoció que “nosotros estamos preparados desde el primer día. El hecho de iniciar un juicio contra la mala praxis lleva un montón de cosas. Tuvimos que pasar por la situación de que a mi hija le tuvieron que hacer una autopsia cuando ni siquiera era necesario. Sabemos bien que Luana falleció por una bacteria. Pasamos por muchas cosas, sufrimos muchísimo pero estamos preparados para lo que se viene. Siempre pensando en que esto no vuelva a suceder”, finalizó.

Investigación

La investigación por este caso se remonta al martes 4 de septiembre de 2018, cuando los padres llevaron a la criatura hasta el Sanatorio Camino por una gripe, pero sólo le dieron ibuprofeno y su salud se fue complicando.

Le hicieron placas en el pulmón y no tenía nada, además le dio negativo el estudio de gripe A. Sin embargo, la niña no mostraba mejoras, tenía fiebre elevada y un dolor de piernas que se volvía cada vez más intenso.

Los días siguientes se levantó con picazón en todo el cuerpo, tenía vómitos, catarro con sangre, sumado a los dolores en los músculos de la pierna. Pero el viernes el cuadro de Luana era mucho peor. Quedó internada en una  habitación común. En pocas horas la trasladaron a terapia intensiva.

El pulmón izquierdo estaba con líquido y tenían que punzarle, pero sus plaquetas estaban bajas y debían hacerle una transfusión. Recién cuando ingresó a terapia intensiva le detectaron neumonía e infección generalizada. Luana no padecía enfermedad de base, cursaba sus estudios en el Instituto Manuel Estrada de Posadas y su muerte causó impacto en toda la comunidad.

Por este caso las acusadas Ángeles Nardes y Lucía Krug, en caso de ser halladas culpables del delito que se les imputa -y que ahora deberá ser remitido al Juzgado Correccional y de Menores- podrían recibir penas en suspenso o de prisión efectiva, sumadas a la inhabilitación para ejercer la medicina.