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El ataque contra la mujer de 39 años ocurrió durante la madrugada del domingo en el barrio San Onofre de Posadas. El agresor de 34 años le arrojó alcohol en la cara y lo encendió.

Ramona Isabel Morínigo lucha por sobrevivir, internada en terapia intensiva del hospital Ramón Madariaga de Posadas, después de ser víctima de un ataque con fuego por parte de su pareja el pasado domingo.

El caso trascendió este martes, luego de que se supiera que la mujer de 39 años que había sufrido quemaduras gravísimas, tras ser rociada con alcohol por un pareja.

Según lo que se sabe hasta el momento, el ataque ocurrió durante la madrugada del domingo, alrededor de las 2, en una vivienda de calle 168 casi Humahuaca del barrio San Onofre.

Por causas que se investigan, el agresor de 34 años tomó una botella de alcohol y le arrojó el contenido en la cara a su pareja Ramona Isabel Morínigo, para luego encender el líquido inflamable.

Fueron pocos segundos pero los suficientes para provocarle quemaduras graves que le afectaron el rostro, el cuello y el muslo izquierdo.

En el lugar la víctima fue socorrida por sus padres, quienes la trasladaron hasta el sector de Emergencias del Hospital Escuela.

La mujer quedó internada desde ese momento y los médicos hicieron lo posible para atender las lesiones producidas por el fuego. Fue medicada inmediatamente y entubada con asistencia mecánica respiratoria. Su diagnóstico era reservado, con un alto riesgo de perder la vida.

Luego que el padre condujera hasta el hospital para que asistieran a su hija, la madre se presentó en la comisaría Decimoprimera a denunciar lo que había sucedido. Dio los datos del agresor y minutos después el sospechoso con domicilio en el mismo barrio fue detenido.

Quedó alojado en una celda a disposición del Juzgado de Instrucción 1 en turno. Ayer fue indagado por el juez Marcelo Cardozo y se abstuvo de responder.

La investigación está caratulada como “homicidio en grado de tentativa agravado por la relación de pareja” (tentativa de femicidio).

El último parte médico señalaba que la mujer tenía quemaduras tipo AB y B, con destrucción de las capas de la dermis y la epidermis, con afectaciones profundas al punto de destruir las terminaciones nerviosas. Las mismas afectaron también el cuero cabelludo, las orejas, el tórax y la mano derecha.